No hace mucho llego a mis manos un libro llamado Ética para Amador, he aquí un manual de cómo debería ser un hombre libre, profeso de la gracia humana.
Dentro de las paginas recorridas observe algo muy detenidamente, el autor se pregunta acerca de lo bueno y lo malo, de cómo la mentira es perteneciente de lo malo, que destruye confianzas y enemista a las personas; ja-me parece tema conocido-pensé en lo planteado y decidí escribir sobre lo que el autor comenta.
Al sentarme frente a la pantalla, comencé por preguntarme ¿Por qué el hombre miente?, y las respuestas abundaron mi cerebro queriéndose escapar, pero al fin discerní y enfoque, comprendí que se miente simplemente por no querer enfrentar la triste realidad, o porque es más fácil y rápido mentir que dar explicaciones. Basta solo con mentir y las cosas se “arreglan”, desde cierto punto de vista, la mentira evita problemas a corto plazo, y si son bien urdidas, no cabe duda de que evitaran molestias y enfados, quedaremos como buenos amigos, excelentes profesionales o por decirlo menos buenas y exitosas personas, etc.
Pero hay momentos en que, cuando no solo se quiere mentir para salvar una situación o el pellejo, sino que, se quiere engañar, construir de la vida una falacia, un mundo perfecto, este es el error más grave que se puede cometer. Esconder la cabeza y dejar que nuestra vida sea controlada por la mentira, que nos sobrepase y dejemos que ella sea parte de una que no nos pertenece o que quisiéramos que fuera la verdad, que nos absorba y sea parte, más que de nosotros, del mundo fantástico que se elabora solo para favorecer la pobre vida que llevamos.
Que hay dentro de estas personas que las lleva por este abismo, es acaso como una bola de nieve que no pueden detener desde el primer minuto. Cual es el punto de partida de todo este embrollo, no será que son un caso clínico, hay alguna razón lógica que explique la situación de estos seres.
Quien es mas culpable, el que engaña o el que sabiendo de sus mentiras no hace nada por frenar ese carro que gira recto a la risco y probablemente no vuelva a surgir, habrá que hacer un mea culpa y analizar cada estamento de la vida de aquel para poder abordar el mal y extraerlo.
Hay ejemplos concretos de lo que he descrito, personas que han perdido carreras, amigos y familia, que vagan solas por el mundo como un duende sin rumbo, que parecen perdidos en la bruma de su mundo ficticio, que no asumen la condición en que viven, que creen que engañan a todo el mundo pero no saben que detrás hay personas que en algún minuto se preocuparon y ayudaron, pero que se han cansado y flaquean para abandonar la lucha, porque son casos perdidos, que se les han dado oportunidades pero no han respondido como se esperaba.
Exhorto a esas personas a pensar y reflexionar en el daño que causan tanto a ellas como a sus cercanos, o los que algún día lo fueron, que comprendan que todos los errores pueden ser corregidos, que los amigos están para ayudar y todas las cosas tienen arreglo (excepto la muerte!).
Dentro de las paginas recorridas observe algo muy detenidamente, el autor se pregunta acerca de lo bueno y lo malo, de cómo la mentira es perteneciente de lo malo, que destruye confianzas y enemista a las personas; ja-me parece tema conocido-pensé en lo planteado y decidí escribir sobre lo que el autor comenta.
Al sentarme frente a la pantalla, comencé por preguntarme ¿Por qué el hombre miente?, y las respuestas abundaron mi cerebro queriéndose escapar, pero al fin discerní y enfoque, comprendí que se miente simplemente por no querer enfrentar la triste realidad, o porque es más fácil y rápido mentir que dar explicaciones. Basta solo con mentir y las cosas se “arreglan”, desde cierto punto de vista, la mentira evita problemas a corto plazo, y si son bien urdidas, no cabe duda de que evitaran molestias y enfados, quedaremos como buenos amigos, excelentes profesionales o por decirlo menos buenas y exitosas personas, etc.
Pero hay momentos en que, cuando no solo se quiere mentir para salvar una situación o el pellejo, sino que, se quiere engañar, construir de la vida una falacia, un mundo perfecto, este es el error más grave que se puede cometer. Esconder la cabeza y dejar que nuestra vida sea controlada por la mentira, que nos sobrepase y dejemos que ella sea parte de una que no nos pertenece o que quisiéramos que fuera la verdad, que nos absorba y sea parte, más que de nosotros, del mundo fantástico que se elabora solo para favorecer la pobre vida que llevamos.
Que hay dentro de estas personas que las lleva por este abismo, es acaso como una bola de nieve que no pueden detener desde el primer minuto. Cual es el punto de partida de todo este embrollo, no será que son un caso clínico, hay alguna razón lógica que explique la situación de estos seres.
Quien es mas culpable, el que engaña o el que sabiendo de sus mentiras no hace nada por frenar ese carro que gira recto a la risco y probablemente no vuelva a surgir, habrá que hacer un mea culpa y analizar cada estamento de la vida de aquel para poder abordar el mal y extraerlo.
Hay ejemplos concretos de lo que he descrito, personas que han perdido carreras, amigos y familia, que vagan solas por el mundo como un duende sin rumbo, que parecen perdidos en la bruma de su mundo ficticio, que no asumen la condición en que viven, que creen que engañan a todo el mundo pero no saben que detrás hay personas que en algún minuto se preocuparon y ayudaron, pero que se han cansado y flaquean para abandonar la lucha, porque son casos perdidos, que se les han dado oportunidades pero no han respondido como se esperaba.
Exhorto a esas personas a pensar y reflexionar en el daño que causan tanto a ellas como a sus cercanos, o los que algún día lo fueron, que comprendan que todos los errores pueden ser corregidos, que los amigos están para ayudar y todas las cosas tienen arreglo (excepto la muerte!).
5 comentarios:
es una gran verdad, lastima que a todos alguna vez nos lo ha tocado vivir....
BUENOS LOS ARTICULOS!!!
eS UNA PENA QUE NOS TOQUE DE TAN CERCA:
valparaiso,octubre de 2005.
como estan etilicos,espero que bien,de verdad.Mañana es el lanzamiento del libro de martin,es de esperar que sea todo un exito.........me gusto el nuevo sitio,que quieren que les diga,pero mas me gusto el 18,fue un 18 atipico,una suerte de almorzxando en el 13 pero en la noche tomando vino con las patas en la estufa en mis huestes........hubo conversaciones gratas,por momentos martin lara hacia el papel de raquel correa y negro valenzuela era por algunos pasajes nelson avila en su retorica,pero convertido al protentantismo.............grandes intervenciones,grandes veladas..........otro punto a rescatar fue la vuelta de eduardo y con èl.el futbol,el deporte rey, la pasion redonda que mueve masas y que deleita a todo espectador, eso que como si fuera magia nos hace olvidarnos del diario vivir, ese relajante que nos hace pasar por alto nuestras diferencias politicas y religiosas,para hacernos uno,una comun union cuyo nombre, para este caso es la siempre bien ponderada etilidad..........es ahi donde queria llegar queridos amigos y es precisamente ahi donde me quiero detener,en etilidad y por una razon muy simple,porque despues de mucho tiempo,volvimos a ser etilidad,retomamos la senda etilica y nos comportamos como etilicos,puede sonar como una obviedad,pero de verdad y con la mano en el corazon fue al mensos para mi muy gratificante compañeros de ingesta.
"...comprendí que se miente simplemente por no querer enfrentar la triste realidad..."; tus palabras mi amigo,espero que tu vida en ese momento no haya estado tan cagada...
Lo anterior seguido de los párrafos siguientes, a mi modo de ver, calzarían perfectamente con una persona enferma, lo digo porque conozco un caso cercano... es preciso entonces que el "mentiroso" se de cuenta de su enfermedad, se ame y pida ayuda.
Es fuerte el tema!. Todos podríamos llegar a ser "adictos de la mentira", basta empezar por aquellas llamadas "mentiras lancas"...yo también he mentido.
Margarita
blancas, perdón.
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