A un hombre Diferente.
Simplemente Gracias ¡!
Conocí sin quererlo, a un hombre diferente, en un lugar diferente, una pequeña iglesia me abría las puertas, en el momento mas oscuro y dramático de mi vida.
Cuando llegue la primera vez, luego de un largo caminar sin rumbo, me recibió un señor, que paradójicamente se llamaba como yo, y junto con el este personaje,Richard, un perfecto desconocido, que al cabo de los meses se convertiría en mi amigo, mi confidente mucho mas que mi pastor.
Más allá de fortalecerme, escucharme, y soportarme, en nuestras conversaciones de tardes lluviosas y calurosas, entre risas y consejos, comenzábamos a forjar una amistad distinta, mas allá de la edad, mas allá de las diferencias.
Cuando me dijo que era maestro talabartero no sabía que significaba eso, así que sin más y con la curiosidad característica, acepte su invitación, y una tarde cualquiera, llegue a su taller.
Allí estaba sentado, tras un mesón, entre cueros,artesanías, maderas y muchas otras especias, rodeado de gente que daba vida a trozos inconexos y que con el paso del tiempo unían elementos diferentes terminando todos juntos en una montura maravillosa y altamente cotizada.
Entre cada corte y costura, entre cada café, ingrese aun mundo paralelo, sofisticado, cada montura era diferente, cada comprador quería lucir la mejor y exigía lo mejor, era extraño, durante mucho tiempo no entendía esa manera de pensar, pero poco a poco comencé a enamorarme del campo, de los caballos.
Sin dejar de lado aquello que motivaba nuestras conversaciones, y cada uno en lo suyo, paso el verano,el invierno, pasaron 2 años en que la iglesia y el taller, fueron una guarida, un escondite donde aprendimos mutuamente de las experiencias vividas, separadas y en conjunto; En todo este tiempo de desgarradora cesantía, he podido crecer, gracias a que en este, he conocido gente que me a aportado desinteresadamente muchas experiencias y consejos que hoy agradezco.
Richard, es un hombre diferente, Richard es mi pastor,es mi amigo, es cierto que hace monturas, las mejoresde Parral, es todo un personaje…
Cada vez que pises tierra Parralina y necesites un recuerdo, una artesanía, una montura, camina por calle igualdad, la del terminal de buses, cuando tus pasos te lleven al nº 545-C ( frente al mercado) te encontraras con la talabartería Emanuel allí compra lo que necesites, pero no te olvides… allí trabajaRichard, mi pastor… mi amigo…
Simplemente Gracias ¡!
Conocí sin quererlo, a un hombre diferente, en un lugar diferente, una pequeña iglesia me abría las puertas, en el momento mas oscuro y dramático de mi vida.
Cuando llegue la primera vez, luego de un largo caminar sin rumbo, me recibió un señor, que paradójicamente se llamaba como yo, y junto con el este personaje,Richard, un perfecto desconocido, que al cabo de los meses se convertiría en mi amigo, mi confidente mucho mas que mi pastor.
Más allá de fortalecerme, escucharme, y soportarme, en nuestras conversaciones de tardes lluviosas y calurosas, entre risas y consejos, comenzábamos a forjar una amistad distinta, mas allá de la edad, mas allá de las diferencias.
Cuando me dijo que era maestro talabartero no sabía que significaba eso, así que sin más y con la curiosidad característica, acepte su invitación, y una tarde cualquiera, llegue a su taller.
Allí estaba sentado, tras un mesón, entre cueros,artesanías, maderas y muchas otras especias, rodeado de gente que daba vida a trozos inconexos y que con el paso del tiempo unían elementos diferentes terminando todos juntos en una montura maravillosa y altamente cotizada.
Entre cada corte y costura, entre cada café, ingrese aun mundo paralelo, sofisticado, cada montura era diferente, cada comprador quería lucir la mejor y exigía lo mejor, era extraño, durante mucho tiempo no entendía esa manera de pensar, pero poco a poco comencé a enamorarme del campo, de los caballos.
Sin dejar de lado aquello que motivaba nuestras conversaciones, y cada uno en lo suyo, paso el verano,el invierno, pasaron 2 años en que la iglesia y el taller, fueron una guarida, un escondite donde aprendimos mutuamente de las experiencias vividas, separadas y en conjunto; En todo este tiempo de desgarradora cesantía, he podido crecer, gracias a que en este, he conocido gente que me a aportado desinteresadamente muchas experiencias y consejos que hoy agradezco.
Richard, es un hombre diferente, Richard es mi pastor,es mi amigo, es cierto que hace monturas, las mejoresde Parral, es todo un personaje…
Cada vez que pises tierra Parralina y necesites un recuerdo, una artesanía, una montura, camina por calle igualdad, la del terminal de buses, cuando tus pasos te lleven al nº 545-C ( frente al mercado) te encontraras con la talabartería Emanuel allí compra lo que necesites, pero no te olvides… allí trabajaRichard, mi pastor… mi amigo…
Finees.
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